Desarrollando el Plan Nacional contra las violencias de género en Dakar (Senegal)
Ubicación: Región de Dakar, Senegal
Presupuesto total: 254.007,37 €
Financiador: Ajuntament de Barcelona (Direcció de Justícia Global i Cooperació Internacional)
Duración: 24 meses
Socio local: Réseau Siggil Jigéen
Entidad agrupada: La Xixa Teatre
Sectores de actuación
Derechos de las mujeres
Fortalecimiento institucional
Lucha contra las violencias de género
El proyecto se desarrollará en el ámbito geográfico establecido en la convocatoria, África Subsahariana, en Senegal, y específicamente en la región de Dakar, en el departamento de Dakar y en la ciudad de Dakar.
Senegal está situado en África occidental y limita con el océano Atlántico al oeste, con Mauritania al norte, con Malí al este y con Guinea-Conakry y Guinea-Bisáu al sur. Su capital es Dakar y cuenta, desde la nueva reorganización administrativa de 2008, con 14 regiones. A pesar de encontrarse en el grupo de países con un desarrollo humano bajo, no es uno de los países que más ayuda internacional recibe. De hecho, solo cinco donantes aportan alrededor del 60 % de la ayuda que recibe Senegal: el Banco Mundial, Francia, la UE, España y Estados Unidos.
Según el censo de 2023 de la ANSD, la población es de 18.126.390 habitantes, de los cuales el 49,4 % (8.947.495) son mujeres. La edad media es de 19 años y la esperanza de vida al nacer es de 69,2 años. La superficie del país es de 196.712 km² y la densidad de población es de 92 hab/km². La mayor parte de la población se concentra en el eje Dakar-Thiès-Diourbel (46,8 %). El índice de fecundidad es de 4,84 y la edad media de procreación es de 29,8 años.
El país se caracteriza por su diversidad étnica, lingüística y religiosa, siendo los principales grupos los wólof (40 %), los fulbé o peul (38 %), los serer (15 %), los joola o diola (4 %) y los malinké o mandinga (3 %), entre otros (ANSD). Desde el punto de vista religioso, la libertad de culto en Senegal permite a toda la ciudadanía practicar sus creencias; la religión mayoritaria es el islam sufí (practicado por más del 90 % de la población), seguido del cristianismo y la religión tradicional. La fuerte influencia del islam como elemento integrador social se manifiesta en la vida cotidiana y, en particular, en muchos aspectos sociales, culturales, económicos y políticos. Las cuatro principales cofradías son la Qadiriyya, la Tijâniyya, la Muridiyya y la Layenne.
Senegal ha ratificado las principales convenciones internacionales relativas a la protección de los derechos de las mujeres y las niñas: la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer de la ONU (CEDAW, 1985), el Protocolo adicional a la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos relativo a los Derechos de la Mujer (2003), así como la Convención sobre los Derechos del Niño (1989).
La Constitución de 2001 rechaza la injusticia, las desigualdades y las discriminaciones hacia las mujeres; prohíbe el matrimonio forzado, la pedofilia, las violencias conyugales, la mutilación genital femenina (MGF), el acoso sexual y define el delito de violación, entre otros aspectos. No obstante, persiste una importante discriminación en determinadas normativas como el Código de la Familia, el Código Penal, el Código de la Nacionalidad, el Código de la Seguridad Social y el Código del Trabajo.
Las violencias sexuales representan el 58 % del total de las violencias registradas (en muchos casos ocurridas en el entorno familiar o cercano a la víctima). En relación con la MGF, el 24 % de las mujeres de entre 15 y 49 años ha sufrido esta práctica, si bien las cifras disminuyen año tras año. Esta práctica está estrechamente relacionada con el origen étnico: mandinga (74,7 %), soninké (63,3 %), joola (58,6 %) y fulbé (49,3 %). Los matrimonios forzados constituyen otra forma de violencia vinculada a prácticas culturales y religiosas, en los que los compromisos se establecen a edades muy tempranas (entre 14 y 17 años), según la etnia y el contexto, a pesar de que la edad mínima legal es de 16 años, así como prácticas como el levirato y el sororato. La victimización de las mujeres y las niñas es un hecho estructural, pese a la existencia de leyes de protección.
Fomentar la justicia de género en la región de Dakar, Senegal. Fortalecer a los gobiernos locales y a la sociedad civil de Cambérène, Grand Yoff y Grand Dakar (ciudad de Dakar) en el despliegue del Plan Nacional de Erradicación de las Violencias de Género y la promoción de los derechos humanos.
El proyecto reforzará a los gobiernos locales y a la sociedad civil de Cambérène, Grand Yoff y Grand Dakar (ciudad de Dakar) en el despliegue del Plan Nacional de Erradicación de las Violencias de Género y la promoción de los Derechos Humanos, siguiendo cuatro ejes: (1) asegurar la participación efectiva de todos los actores del proyecto (de Dakar y Barcelona); (2) reforzar los mecanismos de prevención de las violencias de género y la armonización de los textos legislativos con los instrumentos jurídicos internacionales; (3) aumentar las capacidades de la sociedad civil y de las personas electas en materia de erradicación de las violencias; y (4) establecer un plan de comunicación para el cambio de comportamientos en materia de violencias de género en los tres municipios y en la ciudad de Barcelona.
Los actores son 203 titulares de obligaciones, 44 titulares de responsabilidades y 150 titulares de derechos: en total, 400 personas (206 mujeres y 194 hombres) con distintas variables interseccionales. Todas ellas han participado en el diseño y la formulación de la acción y han expresado su compromiso de hacerlo también durante la ejecución, el seguimiento y la evaluación.
La actuación estará alineada con los principales documentos estratégicos del país: el Plan de Acción Nacional de Lucha por la Erradicación de las Violencias de Género y la Promoción de los Derechos Humanos (2017–2021, aún vigente), la Estrategia Nacional para la Equidad y la Igualdad de Género, el Plan Senegal Emergente, el Plan Senegal 2050, la CEDAW, la Ley de Paridad, el Acto 3 de la Descentralización y los Planes de Desarrollo Comunal de los tres municipios.
La contraparte será el RSJ, que ha participado activamente en la identificación y formulación del proyecto y será responsable de la ejecución, el seguimiento y la evaluación, junto con la XCS y La Xixa.
El colectivo meta directo de la intervención integra a un total de 150 personas, de las cuales 87 son mujeres y 63 hombres, con edades comprendidas entre los 21 y los 75 años, pertenecientes a una diversidad étnica (wólof, diola, mandinga, fula, sereer, etc.), de distintas clases sociales, filiaciones políticas y religiosas (musulmanas, católicas y de religión tradicional), con diversidad funcional, entre otras variables.