Retorno, reintegración y liderazgo femenino en Casamance (Senegal): mujeres en acción por la paz y los derechos.
Ubicación: Región de Ziguinchor, Casamance, Senegal
Presupuesto total: 901.193,98 €
Financiador: Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament (ACCD)
Duración: 28 meses
Socio local: Comité Regional des Femmes pour la Paix en Casamance/USOFORAL
Entidad agrupada: La Xixa Teatre
Sectores de actuación
Derechos de las mujeres
Empoderamiento económico
Gobernanza
La Baja Casamance presenta una paradoja compleja en la que coexisten avances normativos en equidad de género con profundas desigualdades estructurales que el conflicto armado ha exacerbado durante más de cuarenta años. Senegal cuenta con un marco legal favorable, con la Ley de Paridad (2010) que garantiza la representación equilibrada en las instituciones electivas, y ocupa el 4.º lugar en África en representación parlamentaria femenina (41 %). El país ha ratificado la CEDAW, el Protocolo de Maputo y la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Mujeres, Paz y Seguridad.
El índice de desigualdad de género de 0,925 (posición 169, PNUD 2024) refleja desigualdades significativas entre el marco normativo y la realidad social. A nivel local, solo 18 alcaldesas frente a 539 alcaldes (3,2 %) evidencian las barreras estructurales persistentes. Este contexto de postconflicto ha generado vulneraciones específicas de derechos que afectan de manera diferenciada a las mujeres, convirtiéndolas simultáneamente en víctimas de violencias sistemáticas y en agentes centrales de la reconstrucción comunitaria.
El marco patriarcal que organiza las estructuras socioculturales determina la distribución de roles, poder y reconocimiento social entre hombres y mujeres a través de las distintas etnias del territorio. Las violencias sexuales representan el 58 % del total de las violencias registradas en el país. El 24 % de las mujeres de entre 15 y 49 años ha sufrido mutilación genital femenina (MGF), con variaciones según la etnia: mandinga (74,7 %), soninké (63,3 %) y joola (58,6 %). Los matrimonios precoces persisten, con un 15 % de niñas casadas antes de los 15 años, y el 35,2 % de los hogares son polígamos.
En Ziguinchor, específicamente, las mujeres sufren niveles de violencia superiores a la media nacional: entre 214 y 220 casos anuales de violencia basada en género, un 79,6 % con MGF (frente al 25,2 % a nivel nacional), y un 6 % ha sufrido violencias físicas que han provocado abortos. En materia de salud reproductiva, la mortalidad materna adolescente alcanza las 629 muertes por cada 100.000 nacimientos, y el 23 % de las mujeres casadas presentan necesidades insatisfechas en planificación familiar.
Esta organización social tradicional, pese a reconocer espacios específicos de poder femenino, ha sido profundamente transformada por el conflicto, generando nuevas formas de exclusión que coexisten con la emergencia de liderazgos femeninos innovadores. Las mujeres han desarrollado estrategias de supervivencia y resistencia que han consolidado federaciones y organizaciones que constituyen hoy la sociedad civil más dinámica del territorio; sin embargo, estas capacidades demostradas no se traducen en reconocimiento formal ni en una participación efectiva en la toma de decisiones sobre la reconstrucción postconflicto.
Contribuir a una paz justa y sostenible en el departamento de Ziguinchor mediante el empoderamiento transformador de las mujeres como sujetos activos en los procesos de retorno postconflicto, gobernanza comunitaria y reintegración social, con un enfoque feminista, interseccional y basado en derechos humanos.
Proyecto de 28 meses ejecutado por la Xarxa de Consum Solidari en agrupación con La Xixa Teatre, y con USOFORAL como socio local. El proyecto se implementa en la región de Ziguinchor, al sur de Senegal, concretamente en los municipios de Adéane, Boutoupa-Camaracounda y Nyassia, territorios marcados por más de 40 años de conflicto armado en la Baja Casamance.
El objetivo específico es fortalecer el liderazgo colectivo y la participación transformadora de las mujeres en los procesos de retorno y reintegración postconflicto a la vida civil y productiva, mediante el impulso de capacidades económicas, sociales, digitales y de gobernanza, garantizando su acceso efectivo a recursos, espacios de decisión y circuitos de incidencia local e internacional. El proyecto se estructura en torno a cuatro resultados estratégicos.
El colectivo protagonista incluye a 5.260 personas (60 % mujeres): 130 titulares de obligaciones (40 % mujeres) —autoridades locales, electas, religiosas y tradicionales—; 1.302 titulares de responsabilidades (50 % mujeres) —USOFORAL, ECC, Observatorios de Paz, ASC, etc.—; y 3.828 titulares de derechos (71 % mujeres) —mujeres de las tres federaciones y sociedad civil—. Todas ellas han participado en el diseño de la acción y no se ha identificado población perjudicada. La elevada participación femenina evidencia el enfoque transformador centrado en quienes han sido históricamente excluidas del poder.
La dimensión internacional y regional proyecta el liderazgo casamancés a nivel global: participación en la CSW70 de la ONU, el Foro Social Mundial de Cotonou, encuentros en Guinea-Bisáu y una gira por Cataluña. La investigación subcontratada a la Universidad de Lleida / Grupo de Estudios de las Sociedades Africanas (UdL/GESA) documenta científicamente las prácticas de construcción de paz desarrolladas por las mujeres, generando conocimiento transferible. La participación del tercer sector catalán (Associació Germanetes Jardins d’Emma) facilita la conexión con comunidades de base residentes en Cataluña durante la difusión de los resultados de la investigación, creando puentes entre experiencias locales y globales de construcción comunitaria.
Los elementos innovadores incluyen la alfabetización digital con protocolos de protección de datos, Living Labs como espacios de cocreación tecnológica, pódcast comunitarios multilingües y teatro foro para sensibilizar sobre paz, convivencia y liderazgo femenino. El proyecto incorpora un enfoque interseccional que reconoce la diversidad étnica (diola, mandinga, fula, wólof), religiosa (musulmana, católica y tradicional), generacional, de clase, entre otras.
La propuesta se alinea con los ODS 5, 16 y 13, la Resolución 1325 sobre Mujeres, Paz y Seguridad, y con el Plan Senegal Emergente, el Plan Senegal 2050, el Plan Diomaye para Casamance, los Planes de Desarrollo Comunal de los tres municipios, la SNEEG y las Agendas 2023 y 2063, contribuyendo a transformar las narrativas sobre las mujeres africanas: de víctimas pasivas a agentes activos de transformación social en contextos de postconflicto.
La contraparte del proyecto es USOFORAL, una organización con un sólido enfoque feminista y una larga trayectoria acompañando a las federaciones de mujeres de la región de Ziguinchor y Sédhiou, que ha participado activamente tanto en la identificación como en la formulación del proyecto, junto con el conjunto de las titularidades.
El colectivo protagonista incluye a 5.260 personas (60 % mujeres): 130 titulares de obligaciones (40 % mujeres) —autoridades locales, electas, religiosas y tradicionales—; 1.302 titulares de responsabilidades (50 % mujeres) —USOFORAL, ECC, Observatorios de Paz, ASC, etc.—; y 3.828 titulares de derechos (71 % mujeres) —mujeres de las tres federaciones y sociedad civil—.